Cuquita
Cuerpo

Blanquear ropa es algo que todos, en algún momento, tenemos que hacer. Las prendas claras tienden a mancharse con facilidad con cualquier tipo de sustancia que entre en contacto con su tela. A veces después, de mucho utilizarla, también empieza a notarse amarillenta.

Aquí te dejamos  5 trucos para blanquear ropa con productos naturales. Con ellos lograrás deshacerte de las manchas y recuperar ese blanco brillante de tu ropa.

1. Vinagre blanco para blanquear ropa

Además de ser un producto que ayuda a eliminar la suciedad y evitar la propagación de virus y bacterias, el vinagre blanco no es agresivo con las telas. También las ayuda a suavizarse para no tener que recurrir a los suavizantes de telas químicos.

Agregar de ½ a 1 taza de vinagre blanco destilado a tu detergente natural en polvo para lavadora.

Realizar el lavado común y corriente.

Si tus prendas tienen manchas en el cuello, axilas u otras áreas, aplicar vinagre sobre la zona afectada y dejarlo actuar una hora antes de enjuagarlo.

Ver también: 5 beneficios del vinagre para la salud

2. Bicarbonato de sodio

Es un producto que, además de ser económico, actúa en profundidad sobre la tela. Consigue eliminar las manchas y proporciona suavidad a los tejidos.

Agrega ½ taza de bicarbonato de sodio a tu detergente natural.

Realiza el lavado común.

Recuerda separar siempre la ropa blanca de la de color.

Para manchas contundentes, aplicar de forma directa, mezclado con un poco de jugo de limón.

3. Agua oxigenada

Blanquear ropa con agua oxigenada

El agua oxigenada es otro de los productos que ayudan a blanquear y cuidar las prendas. Además, lo incluimos en estos tips naturales contiene cloro.

En el lavado habitual, agregar ½ taza de agua oxigenada con el detergente normal.

También se puede aplicar de forma directa sobre la mancha.

Te recomendamos leer: El agua oxigenada y sus aplicaciones para el hogar

4. Jugo de limón

El jugo de limón es un astringente natural que limpia en profundidad a todos los niveles. Además, al usarlo para lavar, elimina todo tipo de suciedad y deja la ropa blanca reluciente.

Para blanquear ropa, llenar una olla con agua y rodajas de limón.

Ponerla a hervir.

Remojar la ropa durante una hora antes de lavarla de forma habitual.

También puedes preparar una solución de jabón, una cucharada de sal y el jugo de dos limones. Remojar la ropa en esta mezcla, después dejarla que se escurra y secarla al sol.

5. Leche

Por último, este ingrediente natural se cree que ayudaría a cuidar las prendas. De paso, también ayudaría a blanquear. Sin embargo, no existen evidencias científicas que avalen esta afirmación.

Poner a remojar la prenda en un tazón con leche.

Dejarla allí un par de horas y enjuagar como de costumbre.

 

 

Echar chal
Cuerpo

El huevo forma parte de la dieta de los mexicanos para el desayuno, la cena y demás preparaciones culinarias. Pero, además de lo rico que es también tiene muchos beneficios, aquí te decimos porque es bueno consumir producto de gallina.

Comer huevo de manera regular ayuda a mejorar y desarrollar la inteligencia de las personas, señaló un estudio hecho en Estados Unidos y retomado por José Antonio Quintana López, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Dicho estudio hecho en niños de escasos recursos en Sonora y Chihuahua, hizo un seguimiento entre menores que consumieron huevo todos los días y los que no. Al final, detectaron que el coeficiente intelectual mejoró en aquellos que comieron huevo de manera continua.

El consumo de huevo aporta nutrientes similares e igual de importantes que los que la leche materna. La proteína se encuentra básicamente en la clara, aunque no por eso la yema no aporta nutrientes al ser humano pues ella contiene todos los aminoácidos que son como los que aportan las mujeres al amamantar. Además en la yema, existen todos los lípidos de alta densidad necesarios para el organismo.

El académico José Antonio Quintana López, explicó que, contrario a lo que se piensa, su consumo no eleva los niveles de colesterol en la sangre.

Explicó que el colesterol tiene una proteína de alta densidad (bueno) y otra de baja (malo), y la proporción ideal es dos partes de bueno por uno de malo; y el huevo posee este equilibrio, por lo que además ayuda a limpiar las arterias y venas de grasas saturadas.

Los estudios hechos por Quintana López indican que este producto de origen animal tiene un bajo aporte calórico, una pieza te aporta solo 90 calorías, y proporciona una gran sensación de saciedad.

 

Cuquita
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Convierte tu casa en el lugar más terrorífico del vecindario en la noche de brujas con estas ideas y propuestas para decorar en Halloween, toda la familia quedara fascinada de esta decoración y lo más importante que se divertirán juntos.

1. Huellas de monstruos

Con un rotulador, dibujar una huella en una esponja grande. Recortar la huella. Verter pintura lavable en una olla. Empapar la esponja en la pintura y marcar con la esponja las pisadas desde la acera hacia la puerta principal para que los visitantes las sigan.

2. Fantasmas pequeñitos

Arrugar papel de seda hasta hacer una bola y colocarla en el centro de otro trozo de papel de seda. Levantar las esquinas del papel liso y enroscarse alrededor de la bola. Atar una tira enrollada o un trozo de cinta alrededor del cuello del fantasma y dibujarle una cara con un rotulador. Se pueden colgar por la casa. También se pueden pegar y preparar un sombrero negro y una capa de papel de color para hacer una bruja.

3. Brujas horrorosas y malvadas

Recortar la tapa de un cartón de leche, cubre el cartón con cartulina negra y pegar por detrás con cinta adhesiva.

Corta una tira de papel blanco de unos 8cm de ancho y pegarla alrededor del cartón negro en la parte superior.

Dibujar la cara aterradora de una bruja en el papel blanco. Pegar un poco de hilo para hacer el pelo., has un sombrero de bruja en forma de cono con papel negro y pegarlo encima.

Recortar los brazos y las manos en papel blanco y los pies en papel negro y pegarlos a la bruja.

Pegar un palo de helado en una de las manos de la bruja, finalmente corta dos trozos pequeños de papel amarillo y recorta unos flecos en el extremo inferior de ambos. Pega uno a cada lado del palo de helado para hacer la escoba.

4. Fantasmas voladores

Empezar con un trozo de gasa de 1,80m de largo y 90cm de ancho. Colocar un globo lleno de helio blanco en medio del tejido y fruncir la gasa alrededor del globo sin apretar. Dibujar una cara horrorosa en la gasa con un rotulador. Podemos poner varios fantasmas en una caja, de modo que cuando alguien la abra, los fantasmas salgan flotando en el aire y asustan a todo el mundo. 6. Telas de araña asquerosas

5. Partes del cuerpo humano

Esta es una buena decoración para una habitación con luz tenue. Podemos tener varios cubos con trozos de miembros para atemorizar a nuestros amigos. Podemos cortar varias salchichas con el largo adecuado para que parezcan dedos amputados. Cocer algunos noodles y espagueti con colorante azul y rojo para que parezcan venas. Un grupo de cebolletas balanceándose en un bol parecerán ojos.

Cuquita
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Si has probado un delicioso flan casero con caramelo y quieres lograr ese exquisito sabor tú misma, es momento de que conozcas algunos secretos, para hacer este rico postre irresistible.

Y así lograr un flan casero para chuparse los dedos, es fácil si aplicas ciertas estrategias clave. Aquí te  dejamos algunos secretos para pongas en práctica para lograr hacer de tu flan un postre irresistible.

Ingredientes:

1 taza de azúcar y otra porción de 3/4 de taza

2 cdas. De jugo de limón fresco

3 y 1/4 tazas de leche

2 cucharaditas de extracto de vainilla

1 cucharada de ralladura de cáscara de limón

6 huevos

Preparación:

Caramelo. Mezcla una taza de azúcar y el jugo de limón en una cacerola pequeña. Lleva a ebullición a fuego medio-alto, revolviendo con un tenedor, solo hasta que el azúcar se disuelva, unos 3 minutos. Luego baja el fuego y deja que el azúcar se caramelice gradualmente hasta que dore, unos 4 minutos más. Retira del fuego y divide cuidadosamente entre ocho moldes de 3 y 1/4 pulgadas (8 cm) para formar una capa en la parte inferior de cada uno. ¡Ni se te ocurra tocarlo, aunque te tiente lo dulce, recuerda que su temperatura es altísima!

Para el flan. Pon 6 cucharadas de azúcar, la leche, el extracto de vainilla y la ralladura de limón en una olla pequeña. Lleva a ebullición a fuego medio-alto y luego retira del fuego. Mezcla el resto del azúcar y los huevos en un tazón grande. Vierte lentamente la mezcla de la leche en la mezcla de huevo, batiendo constantemente, hasta que esté bien combinada.

Baño María. Vierte la mezcla uniformemente en los moldes, que irán al horno en una fuente profunda con agua caliente hasta la mitad de los mismos.

Atención si lo quieres cremoso. Fíjate que los flanes estén cocinados alrededor de los bordes, pero todavía suaves en el centro -esto llevará unos 30 minutos-, ya que terminan de cocinarse cuando se enfrían. Deja los flanes en baño María durante 5 minutos, luego retira y llévalos a la nevera para enfriar completamente.

¡A servir! Pasa un cuchillo afilado alrededor de los bordes de cada molde. Sumerge el fondo de cada molde brevemente en un recipiente con agua caliente y podrás  desmoldar.

Cocinarlo el día anterior. Al igual que ocurre con otras comidas o postres, una buena idea es cocinar el flan con anticipación. Verás que queda super sabroso.

Cuquita
Cuerpo

Buscar culpables solo nos hará perder energía. Es fundamental que nos demos permiso para enfadarnos y aprendamos a perdonarnos. Al sanar nuestras heridas podremos ir por el mundo sin ocultarnos. Las experiencias dolorosas que desarrollamos a lo largo de nuestra vida conforman nuestras heridas emocionales. Generalmente, nos cuesta afrontar problemas emocionales como separaciones, traiciones, humillaciones, abandonos o injusticias.

La ignorancia sobre las heridas emocionales, unida al miedo a revivir nuestro dolor, no nos permite ser nosotros mismos. Esto nos obliga a interpretar un papel que tenemos poco o nada estudiado y que no nos corresponde.

Aquí encontraras  tips que te ayudaran a ver cuál es el proceso que debes seguir si quieres poner en marcha la maquinaria de afrontamiento que te permita curar tus heridas emocionales.

1. Acepta las heridas emocionales como parte de ti

No te tapes los ojos, la herida existe. Puedes reconocerlo o no, pero te aseguro que hacerlo es lo único que te ayudará a seguir adelante. Aceptar una herida significa mirarla, observarla detenidamente y saber que tener situaciones que resolver forma parte de la experiencia del ser humano.

Aceptar nuestras heridas resulta muy beneficioso en cuanto asumimos el aprendizaje que necesitábamos. Si no lo haces, generarás numerosos problemas a largo plazo, tales como depresión, ansiedad e inseguridades varias.

2. Aceptar que te haces daño sucumbiendo al temor o al reproche

Si focalizamos nuestra atención en el dolor y en la búsqueda de un culpable o un responsable estaremos perdiendo energía. Conservar nuestra energía emocional es imprescindible para sanar nuestra herida. Intenta perdonarte y perdonar a los demás, pues es la única manera de que consigas pasar página y abrir tu corazón.

Debes entender que la voluntad y la decisión de sobreponernos a nuestras heridas son el primer paso hacia el auto comprensión y el autocuidado. No solo desarrollarás estas cualidades por y para ti, sino también hacia los demás, lo que redundará en un mayor bienestar emocional.

3. Date permiso para enfadarte con las personas que alimentaron tu herida

Cuanto más nos dañen y más profundas sean nuestras heridas, más normal y humano resultará culpar y sentir enfado hacia quien nos perjudicó. Date permiso para enfadarte con ellos y perdónate. Si te fuerzas a no hacerlo, acabarás reprimiendo ese dolor y lo convertirás en odio y en resentimiento. Estos sentimientos son extremadamente perjudiciales para nuestra salud.

4. Observa el mundo con y sin herida

Date tiempo para observar cómo te has apegado a tu herida en todos estos años. Estaba ahí y, aun sin saber cómo, dirigía cada uno de tus movimientos. Deshazte de tus máscaras, no te juzgues y no te critiques. Pon todo de ti a la hora de intentar sanar tú herida en profundidad.

5. Apóyate en tu círculo social

Es probable que pienses que tú puedes con todo y que ya has salido de peores pozos. Sin embargo, no hay motivos por los que debas renunciar al consuelo de un corazón que te escuche pacientemente.

Es evidente que el apoyo que los demás nos brindan puede ser crucial a la hora de superar múltiples obstáculos.