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Cuerpo

Frecuentemente asociamos la hinchazón de la zona del abdomen cuando hemos comido demasiado. Sin embargo, las causas también pueden ser la acumulación de líquidos o de gases. La inflamación también puede estar vinculada con problemas digestivos tales como la gastritis o el estreñimiento. Aquí te dejamos algunos consejo que puedes tomar en cuenta para evitar que se te inflame tu abdomen constantemente.

Evita la sal

Al ingerir más sal de la necesaria, el cuerpo retiene fluidos. El resultado es una silueta redondeada. Puedes reemplazarla por especias, vinagre y limón. Cualquiera de estas opciones ayudará a que tus comidas no sean insípidas.

Ten cuidado con el picante. La nuez moscada, la pimienta negra, el chile, la cebolla, el ajo, la salsa de tomate y el vinagre pueden generar inflamación en la zona superior del estómago. Puedes usarlos para darle sabor a las comidas, pero no abuses de ellos.

Consume menos carbohidratos

Los carbohidratos refinados son los peores para la hinchazón abdominal. Esto se debe a que, al haber sido despojados de su fibra, no son más que calorías vacías de nutrientes. Un claro ejemplo son las harinas blancas que se consumen en panes, pastas o pizza.

Consume más vegetales cocidos

Aunque su valor nutritivo no es igual al de los vegetales crudos, ocupan mucho menos lugar en el intestino. Será mejor cocinarlos al vapor para reducir la pérdida de nutrientes al mínimo.

Evita las comidas que producen gases

Existen ciertas comidas que producen gases o flatulencias en el aparato digestivo en general y en el conducto intestinal en particular.

Entre ellas se encuentran los frijoles, las arvejas, las lentejas, el coliflor, el brócoli, los repollitos de Bruselas, el repollo, las cebollas, los cítricos y los pimientos.

Las bebidas carbonatadas también favorecen la presencia de gas en el interior de nuestro cuerpo, provocando un abdomen inflamado. De igual modo, al consumir goma de mascar, ingieres aire que viaja directamente hasta el sistema digestivo.

Consume fibras, pero con moderación

La fibra ayuda a hacer una buena digestión y evitar el estreñimiento. Sin embargo, no se la debe consumir en exceso ya que puede generar flatulencias, distención abdominal y diarrea. Incorpórala en tu dieta de a poco.