El tonto
Cuerpo

Este es un nuevo proyecto, en el que han unido sus fuerzas expertos informáticos de la Universidad de Búfalo (EEUU) e investigadores de la Universidad de Chang'an (China), se basa en una red de sensores inalámbricos y autoalimentados que ofrecen información en tiempo real acerca del estado de las carreteras.

Los sensores de esta carretera inteligente, que detecta sus propios baches, se cargan con el tránsito del tráfico, y  se pueden recargar por medio de la presión ejercida por los vehículos al pasar por encima. La tecnología aún se encuentra en un estadio inicial, pero los investigadores calculan que estos módulos tendrían una longevidad de entre cinco y veinte años.

Con un tamaño similar al de un llavero, los sensores ePave pueden colocarse a intervalos de ciento cincuenta metros y transmitir información a las estaciones receptoras en un radio de trescientos metros. Para ello, se utilizarán placas de hormigón con sensores de presión y conexión Wi-Fi.

El proyecto piloto, que tendrá lugar durante los próximos cinco años en un tramo de cerca de un kilómetro de extensión de la carretera 285, al suroeste de Denver, intentará demostrar la viabilidad de un sistema capaz de detectar los vehículos que abandonen la carretera bruscamente.

El proyecto en esta ocasión, no  trata tanto de prevenir los accidentes, sino de detectarlos cuando tienen lugar. Y  en tales situaciones, los servicios de emergencia serán avisados automáticamente, así como los conductores que se acerquen a la zona del siniestro