Cuerpo

El objeto que siempre está con nosotros a lo largo del día es el smartphone, seguramente sea también la pantalla que más veamos y en consecuencia a la que más tiempo le dedicamos. No podemos hablar de adicción como tal al teléfono móvil e Internet, pero la tecnología sí puede generar un trastorno de control. Tanto es así que en Silicon Valley, los que crearon estas tecnologías, buscan acabar con la dependencia de ellas.

Varios ex-empleados de las principales empresas de tecnología y otras figuras importantes del sector han creado una nueva organización que busca desafiar la "adicción" que generan Google, Facebook, Apple y prácticamente cualquier servicio o producto tecnológico vendido en masa. Center for Humane Technology –Centro para la Tecnología Humana en castellano– es una nueva organización que en conjunto con Common Sense tratará de concienciar sobre el uso adecuado de las tecnologías actuales. Tristan Harris, el co-fundador de la organización, tiene una charla TED explicando el problema:


¿Cómo piensan conseguirlo? Mediante una importante campaña en escuelas a lo largo y ancho de Estados Unidos para educar no solamente a estudiantes, sino también a padres y profesores. Bajo el nombre de 'La verdad sobre la tecnología' esta campaña cuenta con 7 millones de dólares que se suman a los 50 millones de dólares (por parte de Common Sense) que se dedicarán a anuncios en Comcast y DirectTV, dos de las cadenas de televisión más importantes de Estados Unidos.

 

Las figuras de Silicon Valley que han advertido de estos problemas


La organización tiene la peculiaridad de estar conformada por ex-empleados importantes de las grandes empresas de tecnología que actualmente conocemos. Algunos de los primeros empleados de Google, Facebook y Apple están entre ellos. Tristan Harris era diseñador ético en Google, Sandy Parakilas era gerente de operaciones en Facebook, Lynn Fox se encargaba de las comunicaciones en Google y Apple, Justin Rosenstein se le conoce por crear el concepto de "Me gusta" en Facebook... y la lista sigue.


¿Reconocen los propios creadores de las grandes empresas tecnológicas que sus servicios y productos no son del todo buenos para la sociedad? En las últimas semanas precisamente han salido unos cuantos casos curiosos, como el del ex-ejecutivo de Facebook Chamath Palihapitiya. Trabajó durante cuatro años en la red social y ahora se siente "sumamente culpable" de haber ayudado a crear Facebook:

Creo que hemos creado herramientas que están destruyendo la forma en la que funciona la sociedad... Los circuitos de retroalimentación a corto plazo empujados por dopamina que hemos creado están destruyendo la forma en la que funciona la sociedad.


El problema de Facebook con la sociedad se debe en parte a su funcionamiento y la forma en la que incide en el usuario. Roger McNamee, uno de los primeros inversores de Facebook, comentó recientemente cómo la red social no llega a ser buena para la democracia:

Todo el contenido son cosas que te gustan ¿cierto? Es lo que ellos piensan que te gusta. Pero lo que realmente son es cosas que sirven a su modelo de negocio y sus ganancias. Hacer que te enojes, hacer que tengas miedo, es muy bueno para el negocio de Facebook. Lo que la gente no sabe o entiende sobre Facebook es que la polarización está construida dentro de su modelo de negocio. La polarización es rentable.

Además de todo esto, Facebook tiene otro frente en el que lidiar, el de Facebook Kids. Una coalición de profesionales de la salud, educadores y pediatras han pedido a la red social que abandone Messenger Kids, su aplicación para niños. Un app para los menores que al igual que YouTube Kids, busca ofrecer las ventajas del servicio pero con las limitaciones necesarias para un uso adecuado en edades inferiores. YouTube Kids desde luego no lo ha conseguido, y Google tiene un grave problema entre manos.

Pero no todo es Facebook, a principios de año un grupo de accionistas pidió a Apple mediante una carta abierta que estudie el impacto del iPhone en los jóvenes. La compañía no tardó en contestar, prometiendo reforzar los controles parentales y alegando que iOS actualmente cuenta con importantes medidas de seguridad para jóvenes y niños.


Tim Cook prefiere que su sobrino simplemente se mantenga lejos de las redes sociales. Steve Jobs no permitía a sus hijos ni siquiera usar el iPad. Bill Gates tiene estrictas reglas de uso por parte de los menores de los smartphones en su casa. Si los grandes referentes de la industria toman estas medidas, ¿qué deberíamos hacer el resto? Indudablemente la aportación de Silicon Valley a la sociedad en los últimos años es enorme, prácticamente ha cambiado la forma en la que vivimos. Pero no se puede negar que los smartphones y el resto de productos están hechos para llamar y mantener la atención del usuario el mayor tiempo posible.

Fuente: xataka.com

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