Un pito fuera de Lugar
Cuerpo

El día de ayer los Patriots   ganaron su Sexta Super Bowl. Jugando a su manera. De esa forma distinta que solo saben hacerlo ellos. Aburridos, meticulosos. Diseccionando almas mientras al resto del universo el corazón le salta incontrolado por el cuerpo, con la incertidumbre de saber quién ganaría.

La leyenda de los Patriots de Tom Brady continúa. En el Super Bowl con menos puntos en la historia, Nueva Inglaterra se impuso 13-3 a los Rams en la edición LIII para conseguir su sexto trofeo Vince Lombardi y colocar a Brady como el máximo ganador en la historia. El partido fue una lucha defensiva durante los primeros tres cuartos, donde únicamente se vieron un par de goles de campo que dejaron la pizarra 3-3 para firmar el único Super Bowl sin touchdowns antes del último episodio.

Y así siguió la Super Bowl hasta mediado el segundo cuarto. Con el ataque de los Rams colapsado sin Gurley, el ataque de los Patriots muriendo en la orilla y Brady viendo pasar a los defensas rivales cada vez más cerca, con fumble sin consecuencias incluido.

Todavía hubo tiempo para un gol de campo fallido por parte de los Rams, pero ya nada importaba: la leyenda de Tom Brady y sus Pats subió a lo más alto de la NFL, donde igualaron a los Steelers como las franquicias más ganadoras.

Quizá no haya sido la Super Bowl más increíble de todos los tiempos, el partido no fue como todos lo esperaban y  el medio tiempo, quizá, fue el peor show que ha tenido este gran evento. Pero estamos seguros que para los aficionados de este deporte  y los fans de los  Patriots  fue sin duda un domingo espectacular.