Echar chal
Cuerpo

Paleontólogos australianos descubrieron restos fósiles del loro más grande del mundo, con una altura hasta de un metro y un pico gigante capaz de romper la mayoría de fuentes de alimento.

Fue llamado Heracles inexpectatus para reflejar su tamaño y fuerza hercúlea como el mito, así como la naturaleza inesperada del descubrimiento.

“Nueva Zelanda es conocida por sus aves gigantes  explicó Trevor Worthy, profesor asociado de la Universidad de Flinders. No sólo los moa dominaban las avifaunas, sino los gansos gigantes y los aptornis compartían el suelo del bosque, mientras un águila gigante dominaba los cielos. Pero hasta ahora, nadie había encontrado un loro gigante extinto en ninguna parte”.

El fósil es casi del tamaño del dodo de las islas Mascareñas y dos veces el tamaño del kakapo no volador de Nueva Zelanda, que se halla en peligro crítico. Al igual que el kakapo, Hércules era miembro de un antiguo grupo de loros de Nueva Zelanda que parecen ser más primitivos que los que prosperan actualmente en Australia y otros continentes.

Expertos de las universidades de Flinders y de Nueva Gales del Sur, así como el Museo Canterbury en Nueva Zelanda estiman que Hércules medía un metro de alto y pesaba unos siete kilogramos.

El nuevo loro se encontró en fósiles hasta de 19 millones de años cerca de Saint Bathans en el centro de Otago, Nueva Zelanda, en un área conocida por un rico conjunto de aves fósiles del Mioceno.