El tonto
Cuerpo

Gracias al proyecto Nightingale (que significa ruiseñor en inglés), Google tiene acceso a historiales clínicos, nombres y direcciones sin necesidad de haber consultado a los pacientes, según informó el diario estadounidense The Wall Street Journal, el primer medio en dar la noticia.

Entre los datos a los que Google tiene acceso según el acuerdo también hay resultados de pruebas de laboratorio, registros de hospitalización y fechas de nacimiento.

Google señaló en su página web que su trabajo con Ascension se adheriría a todas las regulaciones de la industria, como la Ley de Portabilidad y Responsabilidad de Seguros de Salud en Estados Unidos, de 1996, también conocida por sus siglas en inglés, HIPAA.

Para ser claros... los datos de los pacientes no se pueden combinar -ni se combinarán- con ningún dato de consumo de Google", añadió la compañía.

Ascension dijo que el trato le ayudaría a "optimizar" el cuidado de los pacientes e incluiría el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial para ayudar a los médicos.

La compañía de servicios de salud también dijo que comenzaría usando los servicios de almacenamiento en la nube de Google y aplicaciones empresariales como G Suite.

Sin embargo, el proyecto Nightingale ya ha despertado críticas por parte de quienes argumentan que les quita control a los pacientes sobre sus propios datos.

"Google dice que no los vincularán con otros datos, pero lo que hacen todo el tiempo es refinar sus algoritmos, perfeccionar lo que hacen y ganar una mayor ventaja comercial".

Las organizaciones sanitarias están cada vez bajo más presiones para mejorar la eficiencia y la calidad de los cuidados a los pacientes. Muchas de ellas están valorando el uso de la inteligencia artificial en un esfuerzo por mejorar sus servicios, pero a veces estas acciones despiertan críticas negativas sobre cómo se manejan los datos de los pacientes.