Claqueta palomera
Cuerpo

Esta película se describe como  “historia azucarada” y una “comedia light“, un juego de palabras que tiene como objetivo resaltar el tema gastronómico de la cinta. Sin embargo, estos adjetivos que usa para autodescribirse también son las debilidades más notables de la historia, que termina siendo una propuesta ligera y complaciente.

Tami  está viviendo el mejor momento de su vida: su exitosa pastelería se encuentra en su apogeo y su novio Beto le acaba de pedir matrimonio. Esta alegría pronto se desvanece cuando se impone una misión imposible: bajar 10 kilos en dos meses para entrar en el vestido de novia de su mamá.

La película utiliza la comedia como vehículo para transmitir un mensaje sobre nuestra relación con la comida, abordando desde trastornos alimenticios hasta la presión que la sociedad impone sobre las mujeres por cumplir con un estándar de belleza homogeneizado. Para transmitir su mensaje, el guion de Nicolás López  y Guillermo Amoedo coloca a los personajes en el extremo más exagerado del arquetipo que están representando.

Tami ha basado su felicidad en la comida y en los azucarados postres que han hecho de su panadería un establecimiento de renombre. En el otro lado de la balanza se encuentra su madre Verónica, una actriz de TV obsesionada con la imagen y la fama, y su hermana Bárbara una nutrióloga que ha creado una app brutal para bajar de peso, pero que esconde un secreto oscuro sobre su relación con la comida.

La hermana mayor, está en medio de este torbellino, pero pronto nos damos cuenta de que ella tiene sus propias aflicciones sobre este tema a través de  la relación que tiene con su hija Juana , una adolescente orgullosa de sus curvas.

Dulce familia es una comedia con una propuesta original, que se destaca dentro de la oleada de remakes que han desfilado por las salas de cine del país. La dinámica familiar entre estas cinco mujeres y sus personalidades opuestas es el punto fuerte del filme y de donde la cinta saca su vitalidad y su factor cómico.