Claqueta palomera
Cuerpo

Tres fareros llegan a una isla despoblada. Thomas, James y Donald comienzan sus tareas en el faro hasta que un día topan con algo extraño, algo que no es exactamente lo que un farero debería vigilar. Las cosas se complican cuando avistan un barco que podría tener todas las respuestas, desatando una serie de sucesos progresivamente trágicos. Basada en la leyenda de la isla de Flannan

Thomas (Peter Mullan), el mayor de los tres fareros que sufrió la muerte reciente de su esposa; James (Butler), el amistoso fortachón del grupo que ha dejado a su esposa e hijos en tierra firme, y Donald (Connor Swindells), un joven juguetón que hace su primera guardia, son dejados para cumplir su turno. Hacen frente a una tormenta que los exige al máximo para mantener prendido el faro en una noche interminable. Cuando exploran la isla en una guardia de rutina, encuentran un bote destrozado en un acantilado donde yace un hombre. Donald desciende pero tiene que luchar por su vida cuando el desconocido se levanta mientras él ha atado un cofre a la cuerda por la cual ha descendido.

A partir de entonces, el estado emocional y mental de los hombres se bambolea. La crisis ataca primero a Donald por la culpa, pero la experiencia de sus compañeros le ayuda a estabilizarse y más aún cuando descubren lo que hay en el interior del cofre. Poco a poco, la avaricia y la paranoia los corroen al punto de llevarlos a comportamientos delirantes luego de enfrentar a los tenebrosos compañeros del hombre perdido que llegan a buscarlo. Nyholm va jalando los hilos para que la historia se reacomode en diferentes registros en los que Donald, James y Thomas van sufriendo diversas transformaciones.

Los actores aciertan en dotar a sus personajes de una intimidad plausible. Sin exagerar, van desmenuzándolos con contrastes profundos que hablan de la condición humana a partir de la orfandad literal y simbólica que los acongoja y de la locura a la que la soledad (no solo están alejados de todo y todos, sino incomunicados), la avaricia y el miedo los han orillado.

Sin embargo, El misterio del faro deja varios cabos sueltos que acaban por hacer que la historia no esté completamente redondeada, a pesar de su acierto de mostrar lo aterradoras que pueden ser las consecuencias de nuestras decisiones.