Claqueta palomera
Cuerpo

Hay dos futuros en El asesino del futuro. El primero es en 2042, donde vemos a Joe (Joseph Gordon-Levitt) trabajando como asesino a sueldo. El segundo es en 2072, época en la que se han inventado los viajes en el tiempo y desde donde le mandan sus víctimas, encapuchadas y con las manos atadas, para que él y sus colegas las despachen rápidamente con una escopeta. Su oficio se conoce como Looper y su único requerimiento es jamás dejar escapar a sus víctimas.

Estos asesinos cumplen fríamente con su labor y, de vez en cuando, les mandan un encargo especial: la versión de ellos mismos del futuro. El matarse a sí mismos lo llaman "cerrar el ciclo" y conlleva un botín más cuantioso. Es extraño, pero estos tipos solo creen en el presente y cuando les llega el día de matar a su futuro yo, lo hacen sin temblores metafísicos, solo lo celebran más bullosamente.

Cuando a Joe le llega la hora de matar su versión futura  todo sale mal. Sorprendido de que su víctima llegue tarde y sin capucha o ataduras, lo deja huir. Entonces el Joe del presente debe buscarlo para acabar con él, o si no sus patrones, que no tienen nada de amables aunque están liderados por el resignado y tranquilo Abe , acabarán con los dos.

 El Joe del presente sabe que el Joe del futuro quiere matar a tres niños, uno de los cuales crecerá para convertirse en un asesino despiadado y rey del bajo mundo. Así que lo espera en la granja donde uno de ellos vive con su madre.

Esta, una película de acción inteligente; detrás de una fachada de persecuciones y paradojas temporales hay una meditación sobre la naturaleza del tiempo y de la identidad, en cómo lo que seremos en el futuro depende de lo que somos en el presente, en el hecho de que encontrarse con uno mismo puede ser enervante.