Cuerpo

No entiendo cómo fue que repentinamente el surgimiento de colosos basados en atrapar a los consumidores en laberintos interminables de vitrinas exponiendo objetos del deseo, moda, tecnología, víveres y artilugios que alimentan, en muchos casos, la banalidad, terminó por asfixiarnos e invadir nuestros espacios a base de corrupción y lluvia de billetes para expedir los permisos necesarios y erigir monstruosidades con esqueletos metálicos en lugares que se etiquetaban como “reservas naturales” o simplemente, zonas donde el suelo o sus alrededores no se prestaban para forjar un asentamiento de esa naturaleza.

Y es que las plazas comerciales se propagan tan rápido como su misma construcción, las cuales se realizan en tiempo récord con mano de obra rauda que labora a todas horas del día para darle vida a nuevos emporios donde aquellos que mueven los hilos de todo esto, se regocijan con la adquisición de predios como en el clásico juego del Monópoli.

De verdad que no tengo que ir muy lejos para ser testigo de lo que comento, pues no hace mucho crearon una plaza llamada “Artz Pedregal” o Antara del Sur. Opulencia, estatus y perfil económico dirigido a una de las colonias donde el lujo está a la vista: Jardines del Pedregal. Se trata de un complejo enorme de aproximadamente 57 mil metros cuadrados que encierra marcas de lujo con una inversión que supera los 4 mil millones de pesos.

Las preguntas de cómo es que se obtienen permisos para construcciones de ese tipo respaldados en estudios pertinentes para conocer la zona que las rodean, el tipo de suelo, el impacto ambiental, las vías de tránsito disponibles para que no generen conflictos de tráfico quedan en el aire porque no puedo responderlas. Pero rebotan en mi mente cada que paso por uno de estos nuevos centros comerciales. Y es que la Ciudad de México es caótica per se, debido a la urbanística improvisada y asentamientos irregulares que terminan por fincar nuevas colonias y poblaciones en zonas incluso de alto riesgo como cerros y barrancas.

Y más delante de “Artz Pedregal”, sobre periférico con dirección hacia el norte a la altura de la presa Anzaldo, se toparán con una construcción que presumiblemente estaba destinada para albergar oficinas. De momento es sólo el esqueleto de acero con algunos sellos de “CLAUSURADO” que lleva un año en espera de ser demolido, según una nota publicada en el periódico “La Jornada”. Desde hace años, recuerdo que esa zona estaba prohibida debido a que el subsuelo es fangoso y ya ni decirles cómo se pone el lugar en temporada de lluvias. ¿Quién o quiénes otorgaron el permiso por parte de la Delegación Álvaro Obregón para llevarla a cabo? Dudo que algún día se sepa, pero eso sí, la estructura ahí sigue y no se ven con intenciones de derrumbarla.

Y ya que andamos por ese rumbo de la CDMX, la vecina Magdalena Contreras no se libra de este mal. La empresa Mexico Retail Properties (MRP) ya se encuentra moviendo sus tentáculos en la creación del Portal Britania –que era un club de tenis– en un terreno en el que las condiciones no se prestan para edificar una plaza que desea albergar la clásica dupla de la empresa con un ícono de chispa de seis ejes: Walmart y Sam’s Club.

Vecinos apoyados por algunos grupos afiliados a partidos políticos se han movido para exigir a las autoridades que detengan la construcción debido a que la única vialidad disponible es la Avenida México, la cual se caracteriza por ser de dos carriles y de doble sentido, a la cual van a desembocar todos aquellos que vienen de las colonias altas y limítrofes de la delegación.

No quise quedarme con la duda y entré a la página de MRP para saber un poco más de ellos. Un sitio limpio y agradable donde nos reciben con información del corporativo, mostrando su visión y su misión. Curioso que en esta última diga:”…Edificar centros comerciales totalmente integrados a la comunidad. Respetando su identidad y cultura…” ¿Será?

Ya por último entré al apartado de “Noticias” y me encontré con un título atractivo que pensé, podría despejar mis dudas sobre ¿por qué tantos centros comerciales? pero no hallé la respuesta: “Así fue como tú originaste el boom de centros comerciales en México” Cifras y panoramas sustentados en el entorno comercial nacional e internacional en el que en ningún momento ubiqué la respuesta a tan largo título.

En fin, creo que es más fácil y rápido que construyan otra plaza a que encuentre la respuesta a las incógnitas que dejé esparcidas por el texto. O si ustedes las conocen, pueden dejar sus comentarios aquí abajo.