David
Cuerpo

Con el gélido ambiente que prevalece en esta época del año en la capirucha, no me quedó de otra más que ceder e irme a envolver como tamal en mi cama porque mi cuerpecito hermoso comenzaba a tiritar.

Después de echarme como 20 mil cobijas encima y convencerme de que no intentaría salir de mi cárcel de lana, poliéster y algodón, no tuve más opción que pasar un rato de ocio con el mejor amigo del hombre: el celular.

Me puse a ver videos en Youtube y ya saben que una cosa te lleva a otra y constantemente la aplicación te bombardea con recomendaciones y de entre los canales a los que estoy suscrito, vi que Queensryche estaba estrenando canción: "Man The Machine". Y dije, pues vamos a ver si la rola está para machines como yo.

Con un sonido potente, inyectado de energía de la voz de Todd La Torre, la canción atrapa y hace recordar los buenos tiempos de la agrupación en la década de los 80, donde la formación original realizó maravillosos discos y fuera Geoff Tate uno de los mejores cantantes del género e inspiración de muchos otros que se consagrarían en sus respectivas agrupaciones años más tarde.

No digo que sea el renacer de Queensryche pero sí una oportunidad de desempolvarse y mostrar que, optimistas, en el mundo del metal lograron refrescar su sonido y conseguir en La Torre una revitalizante  voz de mando para entonar nuevas y antiguas aventuras en su impredecible andar musical.

Personalmente, me quedo siempre con el recuerdo de la química ochentera que se dio entre los miembros de la banda, principalmente entre DeGarmo y Tate. Episodios difíciles de igualar como el Live In Tokio del 84. Concierto en el que Queensryche hubiera logrado hacer que Samurais, personajes de anime y hasta Godzilla hicieran headbanging y no menos que rendirles pleitesía.

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