El tonto
Cuerpo

Investigadores coreanos han desarrollado una piel electrónica que permitirá a los usuarios de prótesis y a los robots a sentir estímulos mucho más táctiles e incluso el dolor que experimentamos los humanos.

La nueva tecnología, desarrollada en el Instituto de Ciencia y Tecnología Daegu Gyeongbuk (DGIST) podría ayudar a replicar las sensaciones de "dolor" y a permitir que los robots entiendan las reacciones táctiles, como la sensación de picazón o calor en la piel, según los investigadores.

El intento de imitar los cinco sentidos del ser humano ha conducido en el pasado al desarrollo de dispositivos electrónicos innovadores como la cámara y la televisión, que son invenciones que cambiaron drásticamente la vida humana, señalan los investigadores.

Actualmente, la mayoría de las investigaciones de sensores táctiles se centran en tecnologías miméticas físicas que miden la presión utilizada para que un robot agarre un objeto, pero la investigación táctil psico-sensorial sobre cómo imitar la sensación táctil humana como suave o áspera, tiene todavía un largo camino por recorrer.

En esta investigación, el equipo del profesor Jae Eun Jang desarrolló un sensor táctil que puede sentir el dolor y la temperatura como lo hacemos los seres humanos. Lo ha conseguido mediante una tecnología de sensores más eficientes que pueden detectar simultáneamente la presión y el calor. También han desarrollado un sistema de procesamiento de señales que ajusta las respuestas al dolor según la presión, la zona estimulada y la temperatura.

Por una parte, el efecto piezoeléctrico: el nanocable es piezoeléctrico, lo que significa que genera una carga eléctrica en respuesta a una tensión mecánica. Por lo tanto, el sensor es autoalimentado y puede estimar la presión dependiendo de la carga producida. Por otra parte,  el así llamado efecto Seebeck, que produce electricidad a partir del contacto entre dos metales diferentes y permite medir el calor.

Aunque la posibilidad de que los robots puedan sentir dolor es todavía una posibilidad, este trabajo pone de manifiesto que la distancia entre el presente y el futuro que relata la ciencia ficción se acorta con innovaciones como la del equipo coreano.