Cuquita
Cuerpo

La preparación de helados en casa es una actividad divertida y bastante realizable. La emoción de ver directamente cómo unos cuantos ingredientes se convierten en una deliciosa golosina es algo que se pierde al consumir un helado comercial ya hecho. También es una muy buena idea para realizar esta actividad y compartirlo con la familia ahora es esta primavera.

Si no cuentas con una máquina para la elaboración de tu postre congelado, no te preocupes; aunque costará un poco más de trabajo, puedes hacer tus helados y nieves con una tecnología más básica.

1.-Prepara la mezcla de tu nieve o helado según la receta que hayas escogido y permite que esta se enfríe durante el tiempo indicado.

2.-Vacía la mezcla en un molde de metal o de cristal rectangular o redondo donde quepa en una capa no muy gruesa de 5 centímetros / 2 pulgadas o menos de profundidad. Métela al congelador durante aproximadamente 45 minutos, hasta que esté empezando a congelarse pero no se haya puesto firme.

3.-Saca el recipiente del congelador. Utiliza un batidor de globo o una batidora eléctrica para batir la mezcla. En el caso de usar licuadora, vacía la mezcla al vaso de la misma y licúa apenas unos cuantos segundos; después, regresa la mezcla al molde.

4.-Vuelve a congelar la mezcla durante 30-45 minutos. Sácala del congelador y vuelve a batirla o licuarla. Regrésala al congelador.

5.-Repite el proceso de batir/licuar y volver a congelar cada 40-60 minutos durante unas 5 horas o más, hasta que alcances una textura suave del producto y el helado se haya espesado bastante.

Agrega cualquier ingrediente en trozos, como por ejemplo chispas de chocolate, nuez, galletas en pedacitos, etc., la idea es poner pedazos de algo rico y que levante el sabor de tu nieve. Y listo!!!! Para comer.