Autor
DANNY BOY
Cuerpo

Para entenderlo mejor pongamos un ejemplo sencillo. A todos nos ha pasado que vamos caminando por la calle, abrimos el navegador de nuestro teléfono e intentamos cargar una web. Con cierta frecuencia pasan algunos segundos hasta que la página comienza a cargar, y en el momento en el que lo hace la carga se produce con rapidez.

 
Esto sucede no tanto por la velocidad de conexión de nuestra red de datos o de nuestro teléfono, si no por los tiempos de respuesta de las redes 3G y 4G que usamos actualmente. Eso es la latencia de la red. La tecnología 5G acortará drásticamente este tiempo de respuesta, tanto que se abrirán horizontes insospechados. Estos trascienden con mucho el uso de los datos con un teléfono.


Lo verdaderamente importante de las redes 5G es que se reduce el tiempo de respuesta para enviar y recibir datos
Se habla mucho de que la tecnología 5G aumentará drásticamente la velocidad de conexión de los dispositivos móviles. Pero en realidad esta no es su principal baza para detonar una nueva revolución industrial. Lo verdaderamente importante es que se reducirá considerablemente la latencia de las redes, la capacidad de respuesta para comenzar a recibir o enviar datos.

red g5

Una red global con una velocidad de transmisión de datos y tiempos de respuesta muy cortos permitirá por ejemplo tener flotas de autobuses supervisados a distancia por un puñado de operadores humanos, o incluso sin ninguna clase de intervención por parte de personas. Algo que revolucionaría el transporte público (ya existen experiencias piloto satisfactorias en este sentido).


También sería posible contar con un gran número de sensores que permitiría dar un salto de gigante en lo que es el denominado internet de las cosas: desde sistemas de riego hasta sistemas de alumbrado podrían beneficiarse por el uso de esta tecnología. Los hay que incluso hablan que las redes 5G pueden permitir controlar a distancia cadenas de producción plenamente robotizadas. De ahí que se hable de una cuarta revolución industrial.

 

Aunque las posibilidades son tantas como podamos imaginar, también son enormes aún los desafíos tecnológicos. Seamos sinceros, en estos dos últimos años la investigación en redes 5G ha avanzado mucho. Pero casi todo lo que tenemos hoy son experimentos de laboratorio. Por eso es clave pasar al estadio siguiente: en el que los protocolos de esta red quedarán fijados para gobiernos, empresas de telecomunicaciones y productores de hardware.

Las redes 5G pueden permitir controlar a distancia cadenas de producción plenamente robotizadas.


De hecho, entre los problemas a los que hoy se enfrenta esta tecnología está el de que pueda llegar a zonas rurales. Pues su despliegue debe ser tan intensivo en cuanto a infraestructuras, al menos en su estado actual de desarrollo, que seguramente las redes 4G y 5G coexistan durante muchos años.

 

Con información de: LA VANGUARDIA

Tecnologia