El tonto
Cuerpo

Una investigación del “Chicago Tribune” ha desvelado que algunos de los últimos smartphone fabricados por Apple y Samsung emiten más radiación de la permitida legalmente tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos. Según las pruebas, que fueron realizadas en un laboratorio ubicado en San Marcos, California, el iPhone 7 se encuentra entre aquellos que más radiación emiten con 2,81 W/kg (vatios por kilogramo) a una distancia de 5 milímetros. Muy por encima de los 2 W/kg que establece la Unión Europea y de los 1,6 W/kg contemplados por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC). También, evidentemente, de la reconocida por Apple.

Sin embargo, eso no es lo peor. Si las pruebas se realizan a 2 mm, que sería como llevar el teléfono en el bolsillo del pantalón, la cantidad de radiación emitida puede alcanzar, en el caso del iPhone 7, hasta cuatro veces más de lo establecido legalmente. Desde el diario estadounidense sostienen, a su vez, que realizaron las pruebas con varios dispositivos del mismo tipo con el fin de no incurrir en error.

Samsung también ha salido perjudicada de este test. Los Galaxy S8, S9 y J3 están por debajo de lo establecido a distancias de entre 10 y 15 milímetros. Sin embargo, como ha ocurrido en el caso de Apple, si se colocan los dispositivos a 2 milímetros las lecturas se disparan.

Antes de lanzar un terminal al mercado, se realizan mediciones en laboratorio con el fin de demostrar que el nivel de radiación no supera el permitido. Sin embargo, los tests se realizan a una distancia de unos 25 milímetros en Estados Unidos, lo que hace que resulte más sencillo cumplir con los límites. En Europa, la distancia se encuentra establecida en los 5 milímetros en base a la Directiva RED.

En lo que se refiere a los efectos perjudiciales para la salud, ningún estudio sólido ha conseguido demostrar por el momento que la radiación que desprende un «smartphone» cause cáncer en seres humanos. Únicamente logra que se caliente el tejido. A su vez, el «Chicago Tribune» reconoce que el experimento fue realizado tras llevar los dispositivos al límite, por lo que es bastante difícil que un terminal alcanzase estos niveles de radiación en caso de que se le de un uso normal.