El tonto
Cuerpo

Un total de 21 sobre 27 países de la UE rechazaron ayer la propuesta de la Comisión Europea de apostar por un estándar basado en wifi para los coches conectados, abriendo paso así a que el sistema que se imponga sea otro basado en el 5G. El asunto ha desatado una cruda batalla entre la industria automovilística.

Se trata de un vuelco importante porque wifi era respaldado por la Comisión al ser una tecnología madura con soluciones ya disponibles frente al 5G, aún en desarrollo. Sin embargo, países como Alemania, Francia e Italia han decidido apostar por el 5G debido, entre otras razones, porque su latencia o tiempo de respuesta es mucho menor que el wifi lo que ayudará a mejorar la seguridad vial.

La Comisión Europea, que quiere establecer puntos de referencia para un mercado que podría generar miles de millones de euros en ingresos para fabricantes de automóviles, operadores de telecomunicaciones y fabricantes de equipos, defendió la disponibilidad de wifi frente al 5G, pero tendrá que abrirse a alternativas.

Los partidarios de 5G dicen que tiene una gama más amplia de aplicaciones en áreas como entretenimiento, datos de tráfico y navegación. La votación fue bienvenida por la asociación de operadores Etno, entre los que se encuentran los españoles Telefónica, Vodafone y Orange, cuyos miembros han gastado miles de millones invirtiendo en 5G.

La Comisión Europea optó en su legislación de vehículos conectados por el estándar 802.11p. Este estándar wifi soporta aplicaciones ITS (Intelligent Transportation Systems), que engloba el intercambio de datos entre coches en movimiento y parados, en un sistema de comunicación llamado V2X (Vehicle-to-everything). La banda que utiliza es la de los 5,9 GHz.

España apostó desde un principio por 5G, sobre todo teniendo en cuenta que el propio el Plan de Acción 5G de la UE establece que todas las rutas de transporte principales de los países miembros tienen que tener obligatoriamente cobertura 5G sin interrupciones para el año 2025.