Blanca como la nieve

Cuquita
Cuerpo

Nos encanta usar prendas blancas, pero con el paso el tiempo se van poniendo amarillas, ya sea por falta de uso, manchas de alimentos o simplemente por colocar el perfume sobre la ropa. Bien sabemos que las prendas blancas no se mantienen así por arte de magia, pero te  ayudaremos a conservarlas en buen estado y sobre todo relucientes con estos pequeños consejos.

1. Bicarbonato de sodio.- demás de ser un producto económico, ayuda a eliminar las manchas otorgándole suavidad a los tejidos, solo necesitas hacer lo siguiente:

Agrega ½ taza de bicarbonato a tu detergente habitual y realiza el lavado común. Recuerda no mezclar el lavado de ropa de color con la blanca.

Para manchas contundentes, aplica directamente, mezclado con un poco de jugo de limón y después lava con tu detergente.

2. Vinagre blanco, además de ser un producto que ayuda a remover manchas y suciedad, el vinagre blanco no es agresivo con las telas y las ayuda a suavizar para no tener que recurrir a los suavizantes de telas químicos.

Agrega de ½ a 1 taza de vinagre blanco destilado a tu detergente natural en polvo para lavadora y realiza el lavado común y corriente.

Si tus prendas tienen manchas en el cuello, axilas u otras áreas, aplícale vinagre sobre la zona afectada y déjalo actuar una hora antes de enjuagarlo.

3. Agua oxigenada, es un producto que ayuda a blanquear y cuidar las prendas porque no contiene cloro.

En el lavado habitual, agrega ½ taza de agua oxigenada con el detergente normal. También se puede aplicar de forma directa sobre la mancha

4. Leche, este ingrediente natural ayuda a cuidar las prendas y, de paso, las ayuda a blanquear. Se recomienda en especial para prendas delicadas o de algodón.

Pon a remojar la prenda en un tazón con leche, déjala allí un par de horas y enjuaga como de costumbre

5. Jugo de limón, es un astringente natural que limpia en profundidad, elimina todo tipo de suciedad y deja la ropa blanca reluciente.

Llena una olla con agua y rodajas de limón, colócala a hervir y luego, remoja la ropa durante una hora antes de lavarla de forma habitual.

Otra buena opción consiste en preparar una solución de jabón, una cucharada de sal y el jugo de dos limones. Remoja la ropa en esta mezcla, después déjala que se escurra y sécala al sol.